viernes, 18 de mayo de 2012

Ante la brutal tasa de paro que vive España parte 2


Primero, declarar la deuda como impagable (casi 30.000 millones de euro al año ¡¡sólo en intereses!!) y empezar a renegociarla de inmediato. Declarar a nuestros acreedores que el gobierno español no va a permitir que se exprima a la población española para que pague la deuda y que una forma igualmente válida para hacerlo es aumentar la actividad y así generar ingresos para poder pagarla. Si la UE no acepta el trato, España debe salirse del euro junto al resto de países que están pasando por una mala situación económica.


Joan Rosell, presidente de la patronal. El modelo económico creado por nuestra clase empresarial es una de las causas de la crisis y el paro. Aún así,  se sigue culpando al trabajador español de la crisis y aprovechándose de la misma para imponer recortes sociales y laborales

Para que haya más actividad económica hace falta dinero y aquí siempre se nos dice que no hay dinero y que, por lo tanto, no se puede hacer nada. Primero, para rescatar a la banca sí que hubo dinero, y mucho. Segundo, se nos dice que ese dinero nos lo han de prestar los “mercados”, es decir, la banca internacional, dinero que habrá que devolver con intereses. Para conseguirlo, nos dicen que hay que dar “confianza a los mercados”, es decir, realizar planes de ajuste, hacer recortes y privatizar servicios públicos, que serán adquiridos por esos mismos “mercados” que logran así una nueva vía para hacer negocio.
Nosotros creemos que sí hay dinero y que hay otras fuentes además de los mercados. Ahí están los más de 43.000 millones que las grandes rentas y empresas evaden al fisco cada año a través de paraísos fiscales, SICAVs y todo tipo de chanchullos. Asimismo, se debe fomentar la contratación de trabajadores españoles para que se gasten en España el dinero que ganen. Así se hubiera conseguido evitar la evasión de más de 45.000 millones de euros que los inmigrantes han enviado a sus países de origen en los últimos nueve años. Ahí están también las decenas de miles de millones de euros que las grandes empresas han sacado de España. Son los beneficios que hicieron en España con la burbuja y que ahora han sacado del país para invertirlo en Marruecos, China o Brasil. Se pueden poner tasas a las transacciones financiero-especulativas. Y sobre todo, está el dinero que crea el Banco Central Europeo, que en vez de ir destinado a financiar la actividad productiva de empresas y familias, se dirige a que la banca privada tape sus agujeros y, al mismo tiempo, ponga de rodillas, a través de los “mercados”, a los Estados Nacionales, comprando su deuda a intereses cada vez más altos. Si el BCE no cambia su comportamiento, España, al salirse del euro, debe crear un auténtico Banco Nacional que financie la economía sin la carga de la deuda.
Es decir, dinero sí que hay, lo que pasa es que, por un lado, no se recauda y por otro, no se hace nada para canalizarlo hacia la economía productiva. En su lugar, para conseguir dinero, el gobierno del PP se dedica a subirle los impuestos a la clase media, a reducir servicios públicos a los trabajadores españoles y a decretar una reforma laboral que lo único que va a hacer es aumentar el paro a corto plazo y perpetuar el modelo económico de bajos salarios que nos ha llevado a esta situación. Seguiremos atrayendo a inmigrantes poco cualificados y expulsando a españoles cualificados. Es necesario cambiar este modelo tan dependiente de los servicios y de la construcción y volver a otro más equilibrado, con mayor presencia de la agricultura y de la industria.

 
Los sindicatos mayoritarios son co-responsables de la actual situación

Ahora bien, nos preguntamos cómo va a hacer esto un gobierno que ha apoyado un acuerdo agrario de la UE con Marruecos absolutamente negativo para nuestra agricultura, ha reducido de manera radical las ayudas a la investigación y a la tecnología, necesarias para una industria competitiva, ha permitido la invasión desleal de productos asiáticos que hunden nuestra industria y nuestro pequeño comercio...al mismo tiempo que aumenta todos los impuestos posibles, tanto al trabajo como al consumo. La única propuesta que se ha hecho de momento para crear empleo en España ha sido la de trasplantar Las Vegas a Madrid,.convirtiendo la zona en la que se asiente el proyecto en un paraíso fiscal y laboral dedicado al lavado de dinero negro y a actividades ilegales de todo tipo.
Hay que cambiar el modelo de Estado eliminando todas las autonomías con lo que se conseguirá un efecto positivo ahorrando en duplicidades e implantando un mercado único. Por último, hay que reducir de manera radical la presencia masiva de inmigrantes promoviendo el retorno a sus países de origen. De esta forma, bajará el paro y se reducirá el gasto de una manera importante.

Por desgracia, el actual gobierno del PP no tiene ninguna intención de tomar alguna de estas medidas. Como mucho, algún parche que nada soluciona. Eso si, se compromete a obedecer todo lo que se le mande desde Bruselas, incluso si implica un fuerte aumento del desempleo y el empeoramiento de las condiciones laborales y personales de la mayoría de la población española.

De seguir así, nos dirigimos directos a más de seis millones de parados en menos de un año. El mismo gobierno reconoce que hasta 2015 el paro estará por encima del 22%. Algunos organismos internacionales apuntan que España no empezará a recuperarse hasta 2016 0 2017, situación que será prácticamente imposible de aguantar y que puede acabar con la intervención de España y la colocación de un empleado de la banca internacional para dirigir al gobierno español, como ha ocurrido en Italia y Grecia, y cuya misión será asegurarse de que el dinero del pueblo español fluye de manera segura a las cuentas corrientes de los bancos acreedores internacionales.

Ante la brutal tasa de paro que sufre España Parte 1


Fuente: http://democracianacional.org/dn/modules.php?name=News&file=article&sid=3808 

Coincidiendo con el Día del Trabajo, nos anuncian que España entra en una nueva recesión con  datos de paro que empiezan a ser dramáticos. En España ya hay más de 5.600.000 personas en el paro. En concreto el 24,44% de la población activa, la tasa más alta de nuestra historia reciente. La tasa de paro juvenil supera el 50% y el número de hogares en los que todos sus miembros está en el paro supera el millón setecientos mil.

 

Si el gobierno sigue con sus medidas, vamos directos a más de seis millones de parados

Tras cuatro meses de gobierno del PP las cosas no han mejorado lo más mínimo. Es cierto que es poco tiempo, pero también es verdad que el PP ya sabía que iba a gobernar mucho antes de las elecciones, por lo que ya debería haber dado muestras de saber qué hacer. Pero en cambio, la imagen que dan es la de una total descoordinación de los miembros del gobierno, de no tener ni idea de qué hacer para sacarnos de la crisis y de que lo único que tienen claro es ser fieles obedientes de lo que se les mande desde Bruselas, aún cuando sea para beneficiar a los bancos europeos a los que les debemos dinero y de perjudicar a la población española.
No vamos a enumerar aquí el listado de mentiras y de promesas incumplidas por el PP en estos cuatro meses, ya que podríamos estar todo el día, pero sí nos centraremos en una de ellas:”la culpa de la crisis es de Zapatero y del socialismo, el día que nosotros lleguemos al gobierno, todo cambiará”. Ojalá hubiera sido cierto, pero desde DN sabíamos que no iba a ser así, porque las causas de la crisis y del paro son mucho más profundas y vienen de bastante más atrás.
Fue durante la transición cuando empezaron a hacerse mal las cosas. La crisis mundial de los años 70 incrementó las prisas de los políticos españoles para meternos en Europa, creyendo que eso mejoraría nuestra situación. Podría haber sido verdad, de no ser por la desastrosa negociación que hicieron nuestros políticos de la UCD y del PSOE. A cambio de nuestra entrada, nuestros políticos consintieron la destrucción de nuestra economía productiva para convertirnos en un país de servicios a través del desmantelamiento inmediato de nuestra industria pesada, de nuestra pesca y de varias centrales nucleares en construcción, seguido del desmantelamiento gradual de nuestra agricultura y de nuestra industria ligera. Al convertirnos en un país de servicios sin industria, la formación profesional se destruyó al considerar que ya no hacía falta. Así, se acabó con nuestra economía productiva en beneficio de la especulativa. Desde entonces no somos capaces de crear y mantener empleo estable.
Se apostó entonces por la economía especulativa y del pelotazo, gestándose así la primera burbuja inmobiliaria en el periodo 1986-1992, en el que hubo una fuerte creación de empleo y crecimiento económico. Pero este crecimiento era en parte ficticio, por lo que la economía estalló en 1993 provocando dos años de fuerte crisis y desempleo. Tras varias reformas laborales y planes de ajuste, la economía se recuperó algo (a cambio de empeorar las condiciones sociales y laborales de los trabajadores españoles) Pero al seguir siendo una economía sin una base fuerte, se recurrió de nuevo a otra burbuja inmobiliaria basada en la deuda durante el periodo 2000-2007. De nuevo, se produjo un fuerte aumento del empleo y un grande y ficticio crecimiento del PIB. Pero al ser una economía especulativa basada en la construcción, el tinglado se vuelve a desmontar en 2007 y se vuelve a producir un fuerte aumento del desempleo, pero con dos hechos que agravan aún más la situación.


El mentiroso compulsivo de Rajoy sigue sin saber qué hacer para sacarnos de la crisis

Primero, nuestra entrada en el euro nos quita la soberanía monetaria y no podemos devaluar para hacer que nuestra economía sea más competitiva. Segundo, en este segundo periodo expansivo metimos a 6-7 millones de inmigrantes en nuestro territorio, como consecuencia de la necesidad de de  mano de obra barata para inflar aún más la burbuja, pero también como consecuencia del holocausto demográfico español, al haberse derrumbado nuestra tasa de natalidad desde principios de los años 80 y no haber tomado los políticos ninguna decisión al respecto. Sólo una, que agravó aun más la situación: la aprobación de la práctica del aborto a gran escala.
La burbuja inmobiliaria tuvo otro efecto negativo. Con los ingresos extra que recogían de dicha burbuja, los políticos se volvieron locos y se pusieron a aumentar los gastos pensando que esos ingresos iban a durar siempre. Así, empezaron a financiar todo tipo de gastos y de obras públicas improductivos. Otro motivo del aumento del gasto fue la necesidad de atender a una población adicional de 6-7 millones de inmigrantes. Al estallar la burbuja, los políticos se han encontrado con unos gastos que no pueden mantener, con una banca ultra-endeudada con la banca internacional y con unas Cajas de Ahorros (con las que los políticos habían financiado sus gastos) quebradas tras más de un siglo de existencia. Todo esto era agravado por el descontrol provocado por otro de los grandes errores de la transición: el Estado de las Autonomías, un auténtico monstruo que nuestros políticos se sacaron de la manga sin que hubiera ninguna demanda real por parte de la ciudadanía. Excepto Cataluña y País Vasco, el deseo de autonomía era mínimo o directamente nulo, pero aún así se sacó adelante el proyecto.
Así hemos llegado a la actual situación: camino de los seis millones de parados, por culpa de la deuda y de la falta de financiación, de nuestro modelo productivo, de nuestro modelo de Estado y de un exceso de población activa por culpa de la inmigración masiva. Y si esos son nuestros problemas, la solución ha de ser corregirlos.

lunes, 20 de febrero de 2012

ANTE LA REFORMA LABORAL 2ª parte

Sexto, seguimos con el mismo modelo de Estado ruinoso. Tenemos comunidades autónomas ultra-endeudadas que no pagan a proveedores (pymes en su mayoría) por lo que éstas se ven obligadas a  cerrar. A lo que habría que añadir la fragmentación del mercado interno español en diecisiete “mercaditos”, lo que dificulta la actividad de las empresas.

                   

Sin la inmigración masiva no se hubiera hecho esta reforma
Séptimo, seguimos con el mismo modelo económico basado en una economía tercermundista: sector servicios con bajos salarios y endeudamiento creciente. Hace treinta años, cuando se decidió (mejor dicho, se nos impuso) desguazar nuestra industria y nuestra agricultura, se nos dijo que el turismo cogería el relevo. Cuando se vio que el turismo no era suficiente se apostó por la construcción, por lo que los precios de los pisos empezaron a subir. Al ser un bien básico, mucha gente se tuvo que endeudar para adquirir una vivienda. Al abandonar de manera gradual la economía productiva a favor de la especulativa, las rentas del trabajo (es decir, el dinero que tienen en el bolsillo las clases medias y trabajadoras) disminuyeron y por lo tanto su capacidad de compra, lo que también contribuyó a que se endeudaran más.

En cambio, las rentas del capital aumentaron, pero parte de ese capital se dedicó a actividades especulativa financieras, en vez de dedicarlo a crear empresas productivas, ya que en las actividades especulativas financieras la posibilidad de hacer grandes beneficios y a más corto plazo es mayor, pero también lo son los riesgos. Aunque también es cierto que los riesgos siempre son menores si en caso de problemas sabes que el gobierno saldrá a rescatarte (con el dinero de los demás, por supuesto) Este trasvase de la economía productiva a la especulativa se ha visto aumentado con la bajada de los impuestos a los ultra-ricos (mientras se les sube al resto de la población) y la vista gorda que todas las administraciones han hecho al inmenso fraude fiscal que cometen estos ultra-ricos. Por desgracia, las primeras medidas del PP, tanto a nivel nacional, como regional y municipal van dirigidas a perpetuar este mismo modelo económico tercermundista, por lo que España seguirá expulsando trabajadores cualificados y atrayendo a inmigrantes de baja cualificación. De ahí la necesidad de reducir salarios para ser más “competitivos” en el mercado global, aunque ya se ha dicho muchas veces que, por mucho que se bajen, nunca vamos a poder competir con chinos y marroquíes por esa vía, así que tan importante como una reforma laboral es una reforma empresarial que nos lleve a otro modelo productivo a medio plazo.

Octavo, la flexibilidad puede ser buena para crear empleo, pero si se lleva a un límite excesivo lleva a los trabajadores a una inseguridad laboral tal que consumirán lo mínimo por miedo a ser despedidos en cualquier momento. Además, será más fácil que jóvenes parejas se vean obligadas a trabajar en ciudades distintas y que no tengan dinero para acceder a una vivienda. Toda esta precariedad hará que los jóvenes retrasen al máximo la edad para tener hijos (los que puedan tenerlos) por lo que nuestra tasa de natalidad seguirá por los suelos, lo que hará que la importación masiva de inmigrantes continúe.

Noveno, el impacto de la inmigración masiva en nuestro mercado laboral. Esta reforma laboral no habría sido aprobada nunca si en España no hubiera siete millones de inmigrantes. Empresarios, banqueros y liberales veían con simpatía esta entrada masiva de mano de obra barata porque les permitiría conseguir lo que acaban de hacer: bajar sueldos y precarizar el mercado laboral. Es indignante ver a sindicalistas, comunistas y socialistas clamando contra esta reforma laboral cuando ellos han sido cómplices directos al contribuir a traer a esta oleada humana. El colectivo inmigrante, el que venía “a pagarnos las pensiones” y a “trabajar donde los españoles no quieren” padece una tasa de paro del ¡¡35%!!, con más de 1,2 millones de inmigrantes en el paro según la Encuesta de Población Activa, dato que nunca jamás darán los grandes medios de comunicación, sean de izquierdas o de derechas, mientras nos machacan todos los días con el 45% de paro juvenil, ignorando además que hay una relación directa entre la presencia masiva de inmigrantes y el paro juvenil español, ya que los inmigrantes han ocupado todos los trabajos que siempre habían hecho los jóvenes españoles (agricultura, hostelería, comercio, repartidor...) mientras se preparaban para adquirir mayores cualificaciones laborales. Hasta que no se reduzca la población activa y no se devuelva a su país a los dos o tres millones de inmigrantes que sobran, esto no se va a arreglar.

Décimo, los elevados costes energéticos también son un grave problema para la economía española y es muy dudoso que el PP, partido al servicio de los grandes lobbies energéticos españoles, vaya a hacer nada por cambiarlo. De momento, la luz, el gas...todo sigue subiendo y lo próximo será el petróleo, si hay un conflicto con Irán y este país decide embargar el petróleo a España como represalia, tras el absurdo seguidismo que estamos haciendo de la política anti-iraní de USA e Israel.

No queremos acabar sin mencionar varios puntos de la reforma laboral que consideramos especialmente graves, como la posibilidad de despedir de manera casi libre con sólo 20 días de indemnización y 12 mensualidades, lo que servirá para conseguir uno de los principales objetivos de la reforma: despedir a trabajadores fijos que gozaban de una buena situación laboral, para sustituirlos por jóvenes o inmigrantes, pero que estarán en condiciones mucho peores.

La posibilidad de que el empresario pueda cambiar de manera unilateral las condiciones del contrato, incluido el salario (siempre que no afecte a más del 10% de la plantilla) y que pueda imponer las condiciones que quiera en caso de tener una bajada de ingresos durante dos trimestres seguidos (lo que puede ocurrir aún teniendo beneficios), abre la puerta a los abusos, a lo que hay que añadir que esta última condición, en este momento, la cumplen la inmensa mayoría de las empresas españolas, pero no por culpa de la ley laboral, sino en muchos casos por falta de financiación y de demanda. De la misma manera, la rescisión de los convenios colectivos a los dos años si no se llega a un acuerdo sobre su renovación, abre la puerta a que el empresario deje caducar dicho convenio para luego imponer las medidas que le vengan en gana. Esta es una medida que beneficiará en especial a las grandes empresas. Se da más poder a las ETTs, lo que aumentará la precariedad laboral y por último, la reforma se olvida por completo de los parados entre 30 y 45 años.

En resumen, el objetivo de la reforma es, a corto plazo, despedir, bajar salarios y contentar a Angela Merkel y a los “mercados” (aunque la primera reacción de los mismos a la reforma ha sido bajar la calificación de la deuda española) ¿Se creará trabajo a medio-largo plazo? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que será un trabajo precario y mal pagado y que, como siempre, estas reformas laborales, que se nos presentan como “excepcionales” para crear empleo en un momento muy concreto de crisis, al final acaban quedándose para siempre.

domingo, 19 de febrero de 2012

ANTE LA REFORMA LABORAL DEL GOBIERNO

Fuente: http://www.democracianacional.org/


El gobierno del PP, incumpliendo otra promesa electoral más, acaba de aprobar la enésima reforma laboral de los últimos treinta años. Al igual que el resto, esta reforma se hace para “crear empleo”, lo que no ha impedido que España esté con la mayor tasa de desempleo de su historia. Se haría muy pesado ponernos a analizar uno a uno los puntos de dicha reforma, por lo que vamos a hablar de las explicaciones que se están dando para justificar la misma y a comprobar si esas explicaciones son válidas o no.


Los liberales creen que el trabajo es una mercancía más, por lo tanto, si no se contrata y hay mucho paro, lo único que hay que hacer es bajar el coste del trabajo hasta el nivel en el que el empresario decida contratar a los parados. Según ellos, salarios más bajos son precios más bajos y por lo tanto, más competitividad, más trabajo y más producción vendida. En la práctica, esto no funciona así, ya que el mercado del trabajo no se comporta como el mercado de los productos. Los trabajadores, a pesar de la crisis, se resisten a volver a cobrar los salarios que cobraban años atrás. A  esto contribuye la existencia de los sindicatos, cuya función es justamente evitar que las personas trabajadoras sean tratadas como meras mercancías. En la actual situación, la existencia de sindicatos es más necesaria que nunca, pero han de ser independientes tanto política como económicamente, dos condiciones que no cumplen los principales sindicatos españoles.
De ahí viene la manía que los liberales le tienen a los sindicatos, que va más allá de que éstos se financien con dinero público. Para los liberales, los sindicatos son los culpables del paro porque se oponen a la rebaja de los salarios que, según los liberales, haría que se creara empleo. Esto es especialmente importante en una economía de corte tercermundista como la española, en la que los empresarios necesitan (siempre según los liberales) pagar salarios bajos, más si han de competir con países como China o Marruecos. Para los liberales, además, es fundamental que los mercados sean muy flexibles, ya que así la empresa podrá enfrentarse mejor a posibles situaciones adversas. Ahora bien ¿es verdad todo esto?¿es cierto que es el mercado laboral el principal problema de la economía española? En la práctica, hay otros factores que influyen en el paro y que no se tienen en cuenta en la reforma:

Primero, por mucho que se bajen los salarios y por muy flexible que sea el mercado, los empresarios no van a contratar si no tienen a quién venderle sus productos, y eso es lo que pasa precisamente al bajar los salarios a todo el mundo de manera indiscriminada. Bajar los salarios puede ser bueno cuando lo hace una empresa, pero cuando lo hacen todas las empresas lo que ocurre es que se reduce la capacidad de compra de toda la población, por lo que los empresarios se quitan clientes los unos a los otros. Trabajadores y consumidores son las mismas personas. Aunque se nos diga que se bajan salarios para poder exportar, esto no tiene sentido si los países a los que tenemos que exportar toman la misma decisión de devaluar los salarios, a lo que habría que añadir que el 95% de las empresas españolas son pymes con poca capacidad exportadora. Los liberales dicen que no se trata de bajar salarios, sino de liberalizarlos para que suban o bajen según la valía de cada trabajador. Esto es la teoría, pero en la práctica, y sobre todo en una economía como la española, lo que pasaría es que bajarían la inmensa mayoría de los salarios.

Segundo, la relación salarios-tasa de empleo no se da en la realidad. En la práctica, los países europeos con los salarios más altos (los del centro y norte de Europa) tienen tasas de paro mucho mejores que los del sur de Europa, con salarios más bajos. Incluso, en la propia España también ocurre lo mismo. El País Vasco, con los salarios más altos, tiene la tasa de paro más baja y al revés, Canarias, con los salarios más bajos, tiene la tasa de paro más alta. Y estas grandes diferencias de empleo entre ambas regiones se dan teniendo ambas las mismas leyes laborales.

Como siempre, se nos presenta la reforma como “la única posible”, algo que no es verdad. El mismo PP avisa que  no va a haber efectos a corto plazo, es decir, que de momento el paro va a subir.



Tercero, con este mercado laboral, España fue el país europeo que más empleo creó en la etapa 1995-2007 y el que más ha destruido desde el año 2007, lo que demuestra que hay muchos otros factores que influyen a la hora de crear empleo, además de las leyes laborales y lo que demuestra también que la supuesta rigidez de nuestro mercado no es tal. En realidad lo que ocurre es que se crea y se destruye mucho empleo, pero siempre es temporal, por las diferencias que existen entre empleados fijos y temporales. Pero los liberales nunca hacen esta distinción, ellos siempre hablan de “mercado rígido” en general. Además, no es cierto que no se contrate por miedo a despedir, ya que la legislación española ya ofrece una multitud de opciones (contratos temporales, contratación por ETTs, contratos por obra o servicio..) que tienen un despido muy fácil y que se han venido usando en la construcción, en hostelería y en agricultura.

Cuarto, sin negar la importancia del mercado laboral, la verdad es que países con leyes laborales muy diferentes han logrado llegar a buenas situaciones económicas. Los liberales siempre ponen el ejemplo de Alemania. Según ellos, Alemania hizo las reformas laborales a tiempo y ahora está teniendo unas tasas de empleo y de crecimiento muy buenas. La verdad es bastante distinta. Primero, en Alemania esas reformas no se hicieron de forma unilateral, sino que fueron pactadas entre empresas y sindicatos (que allí sí son independientes), segundo, dichas medidas de flexibilidad laboral han venido acompañadas del aumento de la protección social en algunos aspectos, como por ejemplo, la reducción de los horarios acompañada de reducción de salarios es compensada por el gobierno alemán pagando la diferencia. De no ser por estos mecanismos, el paro alemán sería bastante mayor del que nos cuentan.
No sólo Alemania, en muchos de estos países del centro y del norte de Europa cuyas leyes laborales ponen siempre los liberales como ejemplo a seguir, la protección social es bastante mayor que en España, como demuestran las estadísticas. En dichos países, el porcentaje del PIB que se dedica al gasto social es mayor que en España, así como el numero de empleados públicos dedicados a la atención social a familias, ancianos o desempleados. Tercero, aun así, esas relativas buenas tasas de paro en Alemania han venido acompañadas del aumento de la precariedad laboral. Las cifras macroeconómicas no lo son todo. Un país puede tener cifras absolutas de paro y de crecimiento buenas exprimiendo a su población y puede que ese crecimiento no llegue a la mayoría de la misma. Y cuarto, Alemania tiene una industria fuerte mientras que nosotros estamos cada vez con menos industria. Dicho sector ha pasado en treinta años del 34% del PIB español al 14%, precisamente por la presión de países como Alemania, que nos obligaron a liquidar nuestra industria a cambio de permitir nuestra entrada en la UE, precisamente, para obligar a los españoles a que compraran productos alemanes y de otros países europeos.

Quinto, mientras las empresas sigan sin financiación por parte de la banca, mientras sigan los ajustes y sigan bajando los salarios reduciendo la capacidad de compra de la población no se va a crear ningún puesto de trabajo por muchas leyes laborales que se hagan. Esto perjudica especialmente a las pymes (el 95% de las empresas) ya que las grandes empresas, al contrario que las pymes, tienen capacidad para financiar sus proyectos. La reciente reforma financiera asegura que no va a haber crédito en al menos año y medio, por lo que, seguramente, de momento el paro va a subir aún más.


La quinta mentira (como mínimo) de Rajoy en menos de dos meses de gobierno, tras el “no subiré los impuestos” y el “no tocaré la sanidad y la educación”, vino mantener la edad de jubilación en 67 años. Ahora se abarata el despido y “no hay fundamentos jurídicos suficientes para ilegalizar Bildu”. Y las mentiras que faltan: inmigración, aborto, negociación con ETA, pactos con la separatista CIU, etc 

viernes, 7 de octubre de 2011

DEMASIADOS "EMPRENDEDORES"


Fuente: www.albertonoguera.com

Me estoy dando cuenta de que después de negar la crisis o incluso beneficiarse de ella, las chaquetas han cambiado como por ensalmo, al estilo de la Transición. Ahora resulta que la solución a la crisis es más feminismo porque el futuro se llama mujer; o la solución a la crisis es más inmigración que nos traiga su riqueza cultural; o la solución a la crisis es que se recupere el sector de la construcción. Pero lo que más risa da, con chaqueta burbujista o sin ella, es el típico listo que piensa que la solución a la crisis es tener más "emprendedores" en este bendito país.

Señores, en España el 80% del empleo está en mierda-pymes, sólo en la Comunidad Valenciana llegó a haber más de 12.000. Cada pastillero que aprende a apilar dos tochos ya se quiere poner "por su cuenta", y si no puede emplear a nadie se hace autónomo. Es una atomización completamente ineficiente. Se habla de baja productividad de los trabajadores españoles, esto puede ser cierto a medias: si computas lo que produce todo este marasmo de pymes y lo divides por los trabajadores, la cifra es baja. Pero calcula lo que producen por trabajador las empresas grandes y ya no es tan baja la cifra. Si en vez de tanto quijotillo envanecido, ladrón y defraudador hubiese más trabajadores bien cualificados otro gallo nos cantaría. Dirá alguno que lo que hace falta son emprendedores buenos, de esos de la gran idea, Jobs, Ellison, Bezos, Brin y Page. Para mí Linus Torvalds vale más que todos esos juntos.

En España, claro, ni lo uno ni lo otro: furgonetas, andamios, oficinas, chorizos y melones. Señores, aprendan primero más, atesoren más conocimiento y luego ya se verá si pueden montar algo. Estamos arruinados por la ignorancia, no por falta de emprender pymes.

Alemania se recupera de la crisis, Rusia ni se ha enterado, China arrasa Occidente. Esta gente no es que no debe dinero, es que se lo deben a ellos. No tienen emprendedores, lo que tienen son buenos trabajadores, desde el científico de un laboratorio al montador de una fábrica. Lo que hacen es trabajar más y mejor, sin envidia del prójimo y sin pasarse el día hablando. No han pasado esta última década intrigando contra sus jefes y viendo cómo podrán hacer la guerra por su cuenta, han ido ahorrando y ahora Henry Ford trabaja para Stajanov. Pero hay quien sigue sin plumas y cacareando.

viernes, 2 de septiembre de 2011

FINALIZAN LA HUELGA DE HAMBRE LOS DOS VECINOS DE CASTRO-URDIALES

Los dos vecinos de Castro-Urdiales que habían protagonizado durante la última semana sendas huelgas de hambre, han decidido poner fin a la protesta el día de hoy. Los motivos los explican en la siguiente carta que nos han facilitado:



Estimados compañer@s:
Os comunico la finalización de mi Huelga de Hambre y por ende la de la compañera María Pérez, tras 7 días de haberla mantenido en la puerta de nuestro Ayuntamiento.

Finalizo mi protesta tras haber conseguido el compromiso del Alcalde y concejales de tomar el escrito entregado como hoja de ruta para el estudio y realización de un PLAN DE EMPLEO, FORMACIÓN Y RECOLOCACIÓN  de parados eficaz y viable en Castro Urdiales.
Agradezco a tod@s aquellos que con sus mensajes de ánimo y su apoyo constante nos han ayudado a soportar estos días tan duros. Una muestra más de que unidos podemos hacer mucho más de lo que a veces creemos y un gran aliciente para seguir luchando por aquello que el 15M nos hizo salir a much@s  a las calles. Esto solo es un comienzo, aún queda mucho trabajo y camino por hacer.
Jesús Domínguez
CARTA ENTREGADA A EL ALCALDE Y CONCEJAL DE HACIENDA de Castro Urdiales.
Excmo. Sr. D. Iván González Barquín:

Me dirijo a usted, ya que como bien conoce, estoy en huelga de hambre desde el día 26 de agosto junto a una compañera que también la inicio durante un periodo de cinco días.

En las conversaciones que he mantenido con usted y con el Sr. D. Francisco Javier Múñoz
les he trasladado todas mis inquietudes personales y necesidades sociales que existen en el municipio.
Quiero comunicarle que en el día de hoy y previa lectura de esta carta por usted abandonamos la huelga de hambre, manteniendo nuestra protesta por otros medios menos agresivos, no sin antes conseguir su compromiso personal e ineludible de llevar a cabo de manera eficaz y efectiva los puntos que le detallo a continuación:
Comenzar un estudio social y económico en el que estén implicados todos los departamentos municipales que gestionan el desempleo en Castro Urdiales y las ayudas a las personas sin desempleo.
Convocar una reunión con todos esos departamentos, sindicatos y plataformas sociales para abordar un plan sostenible de empleo y formación a personas paradas en el cual se tendrá en cuenta la necesidad real de ese colectivo al cual debemos implicar para conocer sus inquietudes.

Por ultimo que el Ayuntamiento de Castro Urdiales facilite instalaciones municipales y medios para realizar este plan necesario para la sociedad Castreña.
Aprovecho este texto para agradecerle a usted y a D.Francisco Javier Muñoz por la preocupación personal por mi estado de salud y el de mi compañera. Nuestra protesta no se dirige a un solo grupo o partido político, es una reivindicación sin color pero que les afecta directamente por el cargo que ustedes desempeñan.
Este documento va a ser publicado y difundido tanto a nivel local como nacional, ya que el seguimiento de nuestra protesta ha tenido una especial atención por muchos medios y personas de todo el Estado, y, apelo  al valor de su palabra de adquirir el compromiso tal y como ya me manifestó personalmente en nuestra conversación y, ante su petición y la de su compañero de que necesitan tiempo para desarrollarlo, nosotros retiramos nuestra protesta en modo de buena disponibilidad a la negociación.
Un cordial saludo de:

    Jesús Domínguez y María Pérez

miércoles, 31 de agosto de 2011

OTRA VECINA DE CASTRO-URDIALES EN HUELGA DE HAMBRE

Parece que la "vuelta" de vacaciones, le está resultando "molesta" al alcalde de Castro-Urdiales, Iván González Barquín (Partido Popular). Si ya informamos el pasado sábado del inicio de una huelga de hambre por parte de un vecino de Castro-Urdiales, en protesta por la situación de los ciudadanos, que cómo él, están pasando una situación crítica, y reprochando al consistorio la aprobación el pasado mes de Julio,de los presupuestos y sueldos a los concejales. Ahora, en solidaridad con él, se suma otra vecina del municipio.

La vecina, que comenzó la huelga el día 31 de Agosto a las 00.00 hora,s ha declarado que lo realiza: " en solidaridad con mi compañero Jesús Dominguez". Esta huelga tendrá duración determinada, concretamente hasta próximo Domingo día 4 de Septiembre, según ha informado, por motivos de salud.

Mientras tanto, Jesús Domínguez, ya cumple su 5º día en huelga de hambre. El Lunes solicitó una entrevista con el alcalde, sobre la que aún no ha recibido respuesta. Parece ser, que tras las vacaciones, el Sr alcalde parece estar muy preocupado compaginando sus "labores" en el ayuntamiento con la "gestión" de su empresa, a pesar de que justificó su retribución de 49.480 euros brutos anuales como alcalde, alegando dedicación exclusiva.

Estaremos al corriente de las medidas que toma el alcalde, pero por lo que ya podemos percibir, estás dos huelgas de hambre no serán las últimas acciones que veamos en la Villa cántabra de 60.000 habitantes, donde se registró un paro en el mes de Julio de 2.367 personas .En un municipio, en donde hasta la llegada de la crisis vivía en parte por el turismo y sobre todo por el "boom" inmobiliario desde finales de los 90. Época en la que la conocida corrupción y excesos de los miembros del consistorio llenaron titulares .


El futuro de la bonita Villa costera, clara muestra de la realidad española, se cierne más negro que nunca, mientras el nuevo ayuntamiento, de momento parece más preocupado en preservar sus "privilegios" como casta, que de atajar los problemas de un pueblo cuya indignación va en aumento.